El seguro de hogar es un contrato por el que cubres los daños causados a tu vivienda y a los bienes que se encuentran en ella, ante una variedad de riesgos.
El seguro de hogar, puede cubrir tanto nuestros desperfectos, como los que ocasionamos a un tercero, por ejemplo: a un vecino, con una rotura de tubería, le ocasionamos daños por agua.
Las partidas iniciales que contempla este seguro y de forma separada son: continente, contenido y Responsabilidad Civil.
El Continente es la obra civil, una forma fácil de decirlo, son todos los elementos constructivos y estructurales de un edificio o una vivienda, ya sean paredes, techos, suelos, o instalaciones como la calefacción, el agua, o la electricidad, entre otras cosas.
Para conocer con exactitud que es el continente en los seguros de hogar, deberíamos tener en cuenta que se trata de todos aquellos materiales que forman parte de la construcción de una vivienda.
El contenido son los muebles, enseres, electrodomésticos, ropa….
Dentro del contenido hay que tener en cuenta la partida de joyas y objetos de valor, que las compañías suelen dar en función del capital de contenido, un tanto por ciento o, si no declaras nada, no las tienes aseguradas.
La Responsabilidad civil cubre daños materiales y/o personales que ocasiones a un tercero, por tus propios actos o por personas que estén bajo tu responsabilidad, por ejemplo un hijo, o por los daños que ocasione tu vivienda a los colindantes.
Esta cobertura atenderá los daños según las partidas aseguradas de continente, y contenido. Si aseguramos solo el continente y se me sale el agua de la lavadora y ocasiono daños al vecino, no tendré cobertura porque la lavadora es contenido.